25 octubre 2009

¿Anabólicos, yo?

Algún tiempo atrás, era un asiduo concurrente a un gimnasio, siempre el mismo, se mudaba de barrio y yo lo seguía, mas que un gimnasio era un club, donde nos reuníamos siempre los mismos personajes con el único propósito de demostrar quien crecía mas y cuanta mas calidad muscular tenia uno mas que el otro. Además, claro esta de las típicas tertulias de gimnasio, que, aunque poco inteligentes, a veces se tornan bastante efusivas y aleccionadoras.
No voy a mentir y a decir que nunca en mi vida he ingerido anabólicos, que los músculos que logre son puramente naturales producto de un alto entrenamiento y una dieta ejemplar; claro que no. De hecho en una época ya lejana de mi vida fui un gran consumidor de anabólicos y esteroides. ¿Diré que me arrepiento?, claro que no. Para entrenar al nivel que yo lo hacia no había otra opción que anabolizarse, sino tanto esfuerzo y entrenamiento duro nunca hubieran dado sus frutos.

La vida se nos ofrece como una mujer cargada de vicios y descontroles; llena de excesos y sin ningún límite. Esta en nosotros saber hasta donde llegar, hasta donde besar a la vida y probar de sus ilimitados placeres. ¿Cuánto de lo que me ofreció yo tome? Haciendo una evaluación sincera tengo que reconocer que solo supe disfrutar de sus deliciosos vicios perversos, esos que en su momento nos transportan al paraíso. Pero es solo un paraíso imaginario, temporal, cuando el tiempo pasa uno se termina dando cuenta de que todo eso fue efímero, y mas de una vez ciertamente peligroso. De algunas cosas me arrepiento, y mucho, de otras no tanto, seguramente si naciera de nuevo y recordara mi vida pasada, no volvería a hacer nada de todo eso que me llevo por el camino que hoy transito, seguiría otra vida, otra alternativa, seguro que no esta. En fin, “C'est la vi”


QUE SON LOS ANABOLICOS Y ESTEROIDES

Los esteroides anabólicos son una versión sintética de la hormona masculina testosterona, desarrollados en 1960 por el doctor norteamericano John B. Ziegler.
La testosterona estimula el desarrollo de los huesos, músculos, piel y vello. También ocasiona cambios emocionales. El cuerpo produce de 2 1/2 a 10 miligramos de testosterona al día en un adulto varón. Pero, los atletas, para lograr el rápido desarrollo de sus músculos, consumen muchas veces esta cantidad en su versión sintética.
La mujer produce muy poca cantidad de esta hormona. Cuando usa esteroides va adquiriendo características masculinas, algunas de las cuales nunca se pierden.
Los esteroides son sustancias derivadas de la hormona masculina testerona y tienen un doble efecto: precisamente hormonal relacionado con el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios y anabólicos, es decir formador de tejido, como el muscular por ejemplo.
Estos derivados de la testosterona promueven el crecimiento del músculo esquelético y aumentan la masa magra corporal. Los esteroides anabólicos se toman por vía oral o se inyectan, y los atletas y otros toxicómanos suelen tomarlos en ciclos de semanas o meses, más bien que continuamente, en patrones llamados de uso cíclico. El uso cíclico consiste en tomar varias dosis de esteroides en un período determinado, dejar de tomarlos por un tiempo y comenzar de nuevo. Además, los usuarios suelen combinar diferentes clases de esteroides para maximizar su eficacia y, al mismo tiempo, minimizar sus efectos desfavorables. Este proceso se conoce como amontonamiento ("stacking").
ANABOLICOS - ESTEROIDES EN EL ORGANISMO


En el caso de los esteroides orales, el trayecto que se sigue pasa primero por el tracto gastrointestinal hasta el hígado y luego el torrente sanguíneo. A partir de aquí, cada molécula sigue un camino distinto hacia los diferentes receptores situados en los músculos, los lóbulos del vello, las glándulas sebáceas, ciertas áreas del cerebro y ciertas glándulas endocrinas. Una vez el receptor a captado la molécula de esteroide, este complejo viaja hacia el centro de la célula o núcleo donde entrega su mensaje en el ADN. A continuación sigue un proceso que permite, en el caso del músculo, aumentar la síntesis proteica y la fuerza de la célula muscular. Debe entenderse que la optimización de dicho proceso dependerá, además, de otros factores como: intensidad del entrenamiento, aporte adecuado de nutrientes, descanso y la presencia de otras hormonas o drogas.
A parte del mencionado, también se produce un aumento en la síntesis de fosfato de creatina (CP), un compuesto nitrogenado esencial para la formación de ATP (adenosintrifosfato) una fuente básica de energía que permite la contracción muscular. Cuanto mayores sean las reservas de CP, mayor será la cantidad de energía disponible para el entrenamiento y más rápida será la recuperación, con lo cual podremos elevar la intensidad y duración del entrenamiento. También se produce un significativo aumento del volumen sanguíneo que puede llegar hasta el 20% y que puede ser el responsable de una mayor congestión muscular cuando se entrena así como de un mayor aporte de nutrientes y elementos reparadores durante el reposo. Otros efectos beneficiosos para el deportista de fuerza son: un aumento en la retención de nitrógeno, produciéndose lo que se llama balance positivo de nitrógeno y que es sinónimo de crecimiento muscular; un aumento de las reservas energéticas en forma de glucógeno, una auténtica reserva de energía esencial para el desarrollo de actividades que exigen grandes esfuerzos de corta duración; una disminución de los procesos catabólicos que son consecuencia de una hormona llamada Cortisol y que el cuerpo produce de forma natural para mantener el equilibrio celular. Ello se traduce en un estado anabólico aumentado y en consecuencia, se potencia el crecimiento muscular.

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