28 septiembre 2009

Los chimangos, el apetito de los buitres, la ferocidad de los halcones y la agilidad de las aves marinas

El Chimango (Milvago chimango) es natural de América del Sur. Su distribución comprende Argentina, Chile y Uruguay. En invierno se desplaza hacia el norte, llegando hasta Bolivia, Paraguay y extremo sur de Brasil. Se le ha visto en las islas Malvinas. Ha sido introducido en la isla de Pascua. En algunas partes de su distribución se le considera abundante, en otras partes no es tan común. Se le considera sedentario, aunque en invierno demuestra un desplazamiento hacia el norte. También se desplaza de acuerdo a la abundancia de alimentación.
Habita en todo tipo de terreno donde la vegetación no es muy alta, desde la costa hasta las llanuras. También se le ve en los bosques despejados de vegetación secundaria. Se encuentra presente desde el nivel del mar hasta los 1000 metros de elevación. Anidan solitarios y en colonias. Comienzan a criar en septiembre, siendo octubre el mes de mayor producción. Demuestran una preferencia por construir el nido sobre alguna vegetación, donde tenga cierta protección del sol y la lluvia. La altura de la vegetación, tipo y localidad no aparenta ser importante. La nidada consiste de dos a tres huevos. La incubación toma de 26 a 32 días y a las 5 semanas los pichones se van del nido. Ambos géneros comparten todas las responsabilidades del nido: construcción, defensa, incubación y alimentación de los polluelos.
Esta ave tiene el apetito de los buitres, la ferocidad de los halcones y la agilidad de las aves marinas. Se come todo lo que encuentra, y también lo que le pueda robar a cualquier otra ave rapaz. Su dieta consiste desde carroña hasta insectos y plantas. Ataca a cualquier otro animal que vea herido o en desventaja, incluyendo a las ovejas y hasta los caballos. Usualmente anda en grupos hasta de 50 de ellos. De carácter oportunista, usa la fuerza del grupo para atacar a cualquier presa.
Según Alexander Wetmore (1926) (un distinguido naturalista de Estados Unidos que visitó la región de las pampas en 1920) tenía que ejercer precaución de que los chimangos no dañaran los ejemplares obtenidos. Aparentemente mientras él examinaba en el campo las aves que atrapaba para los museos y estudios científicos, algún chimango trataba de robársela. Describe refiriéndose a los chimangos: “The birds have little fear...” (“Las aves tienen poco miedo...”).
Sin embargo Wetmore también describe de una plaga de langostas en Uruguay donde el chimango, en grupos de 30 a 40, rindió una buena labor en ayudar a controlar estos insectos. Otro dato que nos provee Wetmore es que los talones o garras del chimango no son lo suficiente fuertes para apretar y sostener con fuerza. Sin embargo, son capaces de caminar, y hasta correr, con gran facilidad. También dice que se le ve cerca del agua, de la cual bebe mucha y con frecuencia, aun cuando el agua es estancada y de mal sabor. Los géneros son de apariencia similar. Las hembras son ligeramente más grandes, pesando unos 300 gramos. El peso de los machos es de unos 290 gramos. De longitud alcanza de 37 a 43 cm.
Se diferencia de su pariente el Chimachimá en que su plumaje es primordialmente castaño con franjas, o conchas, pálidas. La parte inferior de las alas demuestran ciertas tonalidades de castaño, con conchas oscuras, incluyendo la base de las plumas primarias.
Al Chimango también se le llama “Caracara Chimango” y “Tiuque”. En portugués se le conoce por “Chimango”; en inglés por “Chimango Caraca”.